Tengo una hernia discal cervical, ¿Tengo que operarme?

En Advansur, dentro de nuestra unidad de columna, recibimos muchos pacientes con una hernia discal cervical, una patología bastante frecuente. Ante este diagnóstico, la preocupación de muchos pacientes es “¿tengo que operarme?” En este artículo te contamos cómo se tratan la mayoría de hernias discales y en qué casos es necesaria la cirugía.

Qué es una hernia discal cervical

La columna vertebral cuenta con una serie de discos que separan las vértebras, llamados discos intervertebrales. Estos discos están compuestos por un anillo fibroso externo de colágeno y por un núcleo pulposo formado mayormente por agua que tiene una textura gelatinosa. 

La hernia discal cervical se produce cuando el anillo fibroso de esta zona se rompe y parte del núcleo pulposo sale del disco. Este contenido puede presionar las raíces nerviosas, que es lo que causa el dolor.

Hernia discal cervical

Si quieres conocer más en detalle en qué consiste una hernia discal y sus causas, en nuestro blog tenemos un artículo dedicado a este tema.

¿Cómo saber si tengo una hernia discal?

El diagnóstico de una hernia de disco a nivel cervical siempre tiene que realizarlo un doctor especializado en patologías de columna. Sin embargo, si sientes molestias en la zona del cuello y quiere saber si podría tratarse de una hernia discal, estos son los principales síntomas:

  • Dolor en la zona superior del cuerpo, especialmente en la mitad superior de la espalda y en los brazos. El dolor puede ir desde la axila, pasando por la escápula y llegar hasta los dedos debido a la compresión neurológica.
  • Debilidad en los músculos de los brazos e incluso la dificultad para mover los dedos.
  • Entumecimiento de las extremidades superiores, causado por la compresión de los nervios.
  • Inestabilidad y mareos.
  • Pérdida de fuerza y reflejos en las manos en los casos más graves.
Hernia discal cervical

¿Tengo que operarme de una hernia discal cervical?

La respuesta en la mayoría de los casos es no, no hay que operar la hernia discal cervical. Sin embargo, siempre hay excepciones y casos con necesidades concretas. Te explicamos los motivos para no operar de forma general y los casos en los que sí hay que operar.

¿Por qué no operar una hernia discal cervical?

En primer lugar, las hernias en la zona del cuello suelen ser muy pequeñas y causar poco dolor. Hay pacientes que tienen hernias cervicales y no notan nada o tienen dolores puntuales y pasajeros. Por lo tanto, es una patología que por lo general no resulta muy condicionante.

Por otro lado, la hernia de disco cervical suele responder bastante bien al tratamiento conservador, cuando se tratan las causas de la misma, el dolor y los síntomas suelen desaparecer o reducirse en gran medida.

Incluso en los casos de mucho dolor, es muy probable que tratando la hernia de forma adecuada, el dolor acabe remitiendo y no sea necesaria la intervención quirúrgica.

¿En qué caso se opera una hernia discal cervical?

Aunque sean una minoría, también existen casos en los que la operación de la hernia discal es el tratamiento más recomendable. Esto ocurre si la hernia afecta gravemente a la vida diaria del paciente o resulta incapacitante y el tratamiento conservador no da resultados.

Esta situación suele darse más en las hernias causadas por un traumatismo, por encima de aquellas causadas por el desgaste progresivo del disco, por ejemplo tras un accidente automovilístico.

Para determinar si está indicado operar o no, es necesario conocer el nivel de daño de la hernia discal. Aunque el dolor puede ser un indicador de gravedad, ya hemos visto anteriormente que hernias muy dolorosas pueden mejorar rápidamente con un tratamiento conservador. Por lo que hay que recurrir a una serie de pruebas.

Las dos pruebas más utilizadas para determinar la gravedad de una hernia discal son la electromiografía y la resonancia magnética. La electromiografía sirve para determinar el nivel de deterioro en el nervio y la resonancia magnética nos permite observar el daño real en el disco, algo que no se puede ver a través de una radiografía.

Aquí entra en juego la necesidad de ponerse en manos de un buen traumatólogo que sepa determinar si realmente es necesaria una intervención quirúrgica para tratar la hernia de disco.

¿Cuáles son las alternativas a la cirugía de hernia discal cervical?

La alternativa a la intervención quirúrgica y la opción más utilizada es un tratamiento conservador. El tratamiento conservador suele incluir:

  • Medicamentos: En la fase aguda del dolor se recetan analgésicos, también pueden recetarse relajantes musculares si el paciente sufre de espasmos musculares. En casos en los que el dolor no mejora con analgésicos se puede recurrir a inyecciones de cortisona.
  • Fisioterapia: La terapia va enfocada a disminuir el dolor, recuperar la movilidad perdida y adquirir hábitos posturales que eviten el dolor.

Antes de iniciar un tratamiento para la hernia discal debes acudir a un centro especializado en patologías traumatológicas en el que te den un diagnóstico y un tratamiento adecuado a tu caso.

Esperamos que esta información te sea de utilidad y sobre todo para dar respuesta a tus preocupaciones. Recuerda que la decisión de operarte es siempre tuya, por lo que rodearte de profesionales en traumatología que busquen el mejor tratamiento para ti es fundamental. 

El equipo de Advansur está siempre a tu disposición para acompañarte en el camino hacia tu recuperación. Contacta con nosotros y estudiaremos tu caso para ofrecerte un tratamiento acorde con tu patología, necesidades y estilo de vida.

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